El entrenamiento de grandes modelos de lenguaje dejó de ser un ejercicio de laboratorio y pasó a formar parte del desarrollo empresarial. Hoy los equipos se enfrentan a desafíos técnicos, límites legales, presión por transparencia y un ecosistema open‑source en expansión. Este artículo resume qué implica entrenar un modelo de IA en 2025.
Pipeline de entrenamiento: fases clave
- Recolección de datos: adquisición y filtrado de datasets masivos, con foco en calidad, diversidad y licencias.
- Preprocesamiento: limpieza, deduplicación, normalización y tokenización.
- Preentrenamiento: entrenamiento a gran escala para aprendizaje de patrones generales del lenguaje.
- Ajuste fino (fine‑tuning): adaptación a tareas o dominios específicos.
- Evaluación y seguridad: pruebas de rendimiento, sesgos, toxicidad y robustez.
- Despliegue y monitoreo: optimización de costos, latencia y seguimiento en producción.
Datos y legalidad
La disponibilidad de datos ya no es solo un problema técnico, sino legal. En 2025 aumentan las demandas por copyright y el escrutinio sobre la procedencia de datos. Las empresas deben:- Documentar el origen de los datos (data provenance).
- Preferir datasets con licencias claras.
- Implementar mecanismos de exclusión y cumplimiento.




